Liquid Entertainment no es una compañía que pueda jactarse de
tener grandes producciones en su haber, ya que los títulos que ha
desarrollado difícilmente han llamado la atención fuera de las campañas
de mercadotecnia que se han generado a su alrededor. El caso de más
reciente producción,
Thor: God of Thunder, no sólo es
uno de los ejemplos más claros que podemos encontrar de esta situación,
sino también del ya cansado cliché que asegura que ningún juego basado
en una película puede ser bueno, y al igual que las otras adaptaciones
que ha distribuido
SEGA en base a los héroes de
Marvel Comics, la versión que llega a las consolas de
Microsoft y
Sony
resulta una esperada decepción en casi todos sus aspectos, aunque no
eso sí, no termina siendo un desastre y eso es porque lo que hicieron
los desarrolladores con
Iron Man 2 es un caos verdaderamente difícil de superar .
Basándose en una historia escrita por
Matt Fraction y tomando como base la estética de la película dirigida por
Kenneth Branagh, este juego te pone al control del Dios del Rayo en su misión por salvar a
Asgard, viajando por diversos mundos de la mitología griega que se ha visto en las páginas de
Marvel Comics,
alejándose considerablemente de los hechos narrados en el filme. De
entrada, la producción anuncia que en el juego participan las voces de
Chris Hemsworth y
Tom Hiddleston como
Thor y
Loki respectivamente pero, eso no es más que una excusa de marketing que poco o nada ayudan para darle un valor agregado al título.
Thor: God of Thunder es, ante todo, un juego de acción que muchísimos otros del género toma como base lo que se ha visto en la serie
God of War,
dándote la posibilidad de atacar a los enemigos con golpes débiles,
fuertes, hacer agarres y crear combinaciones con todos éstos para darle
un poco de variedad a la rutina de vencer a cuanto enemigo se te ponga
enfrente. Aparte, puedes lanzar el martillo y tienes a tu disposición
poderes elementales de viento, lluvia y electricidad, los cuales se
activan según tu energía
Odínica. Conforme vences enemigos
ganas valor, que te sirve para comprar más movimientos o mejorar tus
habilidades, aparte de que en diversos escenarios hay escondidas runas
que te ayudan a mejorar tu equipo, liberar nuevos trajes para
Thor
y cambiar el color de tus rayos… y lo digo en serio. Como otros juegos
de Marvel Comics, el título tiene muchas referencias metidas en las
pantallas que aparecen durante los tiempos de carga y nada más.
Aparte de que el título es gráficamente malo, pareciendo ser más bien
un juego de primera generación, con un pésimo trabajo de renderización y
trabajo en texturas, además problemas en la detección de impactos, la
esperada cámara traicionera, la falta de un sistema para poder apuntar
hacia donde lanzas tu martillo o un tutorial que genuinamente explique
lo que debes o pueden hacer en diversas situaciones, el diseño de
escenarios e Inteligencia Artificial se sienten como un mero compromiso,
algo que debía estar ahí para cuando los productores llegaran a al
oficina para exigir el juego terminado y en general, así es como se
siente este título.
A pesar de encontrarse en las consolas más poderosas y populares
actualmente, contar con la opción de ver la acción en tercera dimensión,
tener a su disposición todo el universo que ofrece el personaje del
comic y además, el apoyo de la primera gran película de acción del 2011,
Thor: God of Thunder no es más que otro de esos juegos
que fueron hechos casi al vapor, donde se nota poca o nula atención al
detalle o la variedad, volviéndolo una rutina molesta, aburrida que no
sólo copia ideas de muchos otros juegos del género, sino que lo que toma
ellos lo interpreta de la peor manera. Definitivamente sólo el arte y
la historia de este título podrían rescatarlo del olvido, pero eso es
algo que se puede conseguir de mejor forma en las páginas de un comic.
receña citada de "www.gameplay.com.mx/"
lo cual da de pensar, no vale la pena comprar este juego :)